Coses i Fets de Catalunya

En aquesta pàgina es inserissin diferents temes relacionats, amb la Història, la Llengua, la Cultura i les diverses Activitats de Catalunya succeïdes des dels seus orígens fins a l’Actualitat, sempre que aquestes puguin ser d’interès general per als nostres visitants. Aquests textos es inserissin en l’idioma escrit pel seu Autor.

En esta página se insertaran diferentes temas relacionados, con la Historia, la Lengua, la Cultura y las diversas Actividades de Catalunya acaecidas desde sus orígenes hasta la Actualidad, siempre que estas puedan ser de interés general para nuestros visitantes. Estos textos  se insertaran en el idioma escrito por su Autor.

01.- L´Alt Àneu al Pallars-Sobirà a Catalunya

Aquest Municipi es diu així perquè està a la capçalera de les Valls d´Àneu. La seva capital és la bonica població de València d´Àneu. S´hi arriba per carretera després de passar Esterri direcció cap al Port de la Bonaigua i la Vall d´Aran .

La seva extensió és de 193 kms.2. Segons l´últim cens té 375 habitants. La vegetació es la típica de la zona. Em de remarcar, però, el bosc impressionant de la Mata de València i el de Bonabé on es practica l´sky de fons. Es pot arribar a França passant per la regió d´Occitània, pels ports de Salau i Aulà. Aquesta travessia ùnicament es pot fer a l´estiu. Del seu patrimoni Romànic em de remarcar, ” Sant Joan d´Isil, Sant Just Pastor, Sant Llorens d´Isavarre, Sant Andreu de València i Sant Lliser d´Alós “.

El Municipi forma part de la Comarca del Pallars Sobirà i pertany al Partit Judicial de Tremp.

Poblacions que compossen el Municipi:

València d´Àneu, Alós d´Àneu, Areu, Borén, Isil, Son i Sorpe,

Festes Locals:

Per Sant Joan, en juny, la baixada de les falles (torchas) a Isil.

Poblacións del Municipi i Serveis:

València d´Àneu Ajuntament: 973 626 038

Esterri d´Àneu Bombers 973 626 082

Procedencia: http://www.elportaldelspallars.com/altaneu.htm

02.- Esterri d´Aneu, una pequeña población de Catalunya

Esterri d´Aneu es un municipio perteneciente a la provincia de Lleida; es el centro geográfico, económico, social y cultural de los Valles de Àneu. Se asienta sobre un valle de 2 Kilómetros de ancho por 4 Kilómetros de largo, la mayor parte de los cuales predominan las zonas verdes. En pleno Pirineo de Lleida, dentro de un marco verde, bello y espacioso valle, rodeado de montañas y bañado por el río La Noguera Pallaresa.

Su climatología es variable según la estación del año siendo diferenciadas claramente en dos épocas: la estación húmeda, se corresponde al período de invierno-primavera, donde el clima es frío y con abundantes precipitaciones tanto en forma de agua como de nieve; por contra, la estación seca, verano-otoño, se caracteriza por un ambiente caluroso y seco durante el día y noches frescas, disminuyen las precipitaciones pero son frecuentes las tormentas de verano.

Respecto a sus infraestructuras en la comunicación, para llegar a Esterri d´ Aneu exclusivamente se puede hacer por carretera, ya que la alternativa del tren llega sólo hasta La Pobla de Segur a unos 60 Kilómetros al sur del municipio.

Las dos únicas vías finales que permiten llegar al municipio son la C-13 (Eix dels Pallars) que va desde Lleida a Esterri d´ Aneu.En dirección Sur-Norte. Entre las poblaciones que se pueden encontrar destacan Tremp, La Pobla de Segur y Sort. Y la C-28 que va desde Esterri d´ Àneu hasta Vielha, cruzando el Puerto de La Bonaigua. Se llega a la frontera con Francia por la N-230 en las poblaciones de Bossost y de Eth Pont de Rei. En dirección Este-Oeste.

Esterri D´Aneu es un pueblo de tradiciones milenarias, la primera documentación escrita data del año 839. Las primeras casas se construyeron siguiendo los cánones feudales, al pie de la montaña al amparo del castillo de Valencia. Las posteriores expansiones colonizan el llano, siguiendo el curso del río, la Noguera Pallaresa.

Estos cambios producidos a lo largo del tiempo han configurado dos partes bien definidas y diferenciadas del pueblo: el barrio antiguo, admirablemente conservado con sus edificaciones características y callejones estrechos y sombríos; en contraste, la parte más nueva se caracteriza por calles más anchas y edificaciones de nueva construcción.
El visitante debe pasear por el Esterri antiguo, encontrado una muestra de la singularidad de sus sinuosas calles y construcciones, todas ellas están muy bien conservadas; sus calles son estrechas y frescas con casas antiguas, pajares y cuadras, plazoletas pequeñas muy acogedoras. Otras calles, como las del barrio del Pont y la calle de Valencia, tienen también una fuerte pendiente. Cada vez más se restauran casas antiguas. Ofrecen una muestra ejemplar de la historia de la población.

Esterri D´Aneu esta perfectamente equipado para ofrecer una adecuada respuesta a sus habitantes y a quienes la visitan, servicios sanitarios y de urgencias, de enseñanza, culturales, servicios sociales y religiosos, área recreativa, parques infantiles y oficina de información y turismo el lugar indicado para informarte sobre aquello que desees saber del municipio: alojamientos, qué visitar, qué poder hacer, guías y explicaciones de itinerarios y excursiones.

Su comercio mayoritariamente está centralizado en el calle mayor, la oferta comercial es diversa y suficiente para abastecer las necesidades de la población. Hoteles, restaurantes y bares, bancos y cajas, supermercados y pequeños comercios en general, empresas de servicios diversos (inmobiliaria y construcción, reparación y mantenimiento, deportes de aventura), estación de servicio etc. Las actividades culturales que tienen lugar en la población a lo largo del año son variadas y abundantes.

Respecto a su patrimonio, por su historia, arquitectura, belleza plástica, y razones culturales, destacar como obligada visita algunos puntos de interés, por su arquitectura citar la antigua iglesia de Sant Vicenç, la iglesia parroquial de Sant Vicenç y el Puente románico; en el plano cultural el Ecomuseu de les Valls D´ Àneu y en general resultara muy interesante pasear por el Barrio Antiguo y el Paseo Vora Riu.

Además el municipio de Esterri d´Àneu ofrece al visitante la posibilidad de realizar actividades al aire libre en permanente contacto con la naturaleza, dispone de un amplio abanico de excursiones, tanto por el municipio en sí, como por su estratégica situación geográfica, en el centro del valle, lo cual nos permiten estar cerca de cualquier rincón. Podemos dar paseos por los alrededores del municipio, los cuales son cortos y de escasa o ninguna dificultad, ideales para realizar en familia. Las excursiones a pie nos ofrecen la posibilidad de dar paseos cuyos recorridos se extienden más allá de las cercanías del municipio.

Disfruta de la belleza natural del paisaje, la tranquilidad, el silencio, el limpio cielo azul y las estrellas junto con la hospitalidad de sus gentes. Todo esto y mucho más ofrece Esterri D´Aneu al visitante que no quedara defraudado en su paso por este bello rincón.

Procedencia: http://www.clubrural.com/pueblos/provincia-25/Lleida/localidad-15790/Esterri-D%C2%B4-Aneu.html

03.- Catalunya es un Pais de Europa en territorio Español

1). El territorio: Presenta una diversidad geografica muy marcada en un territorio relativamente reducido, de unos 32.000 Kms2 con una franja maritíma de unos 580 kms. Cataluña tiene en la actualidad más de 7 millones de habitantes; Barcelona es la capital y una de las grandes ciudades del Mediterráneo.

Administrativamente, se superpone la división estatal en provincias (Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona) con una división de la Administración catalana en 41 comarcas. En estos momentos, hay en Cataluña 946 municipios. De los cuales 28 no superan los 100 habitantes; 492 se encuentran entre los 100 y los 1.000 habitantes; 254 entre los 1.001 y los 5.000; 120 entre los 5.001 y los 20.000; 31 entre los 20.001 y los 50.000, y 21 por encima de los 50.000 habitantes. Sin embargo, el 70% de la población catalana vive en los 45 municipios que superan los 20.000 habitantes.

Cataluña limita al este con el Mediterráneo, al norte con Francia y Andorra, y al oeste y al sur con las comunidades autónomas de Aragón y Valencia.

Esta situación estratégica ha favorecido una relación muy intensa con el resto de países mediterráneos y con la Europa continental. Las grandes unidades de relieve son los Pirineos-Prepirineos, la Depresión Central o del Ebro y el Sistema Mediterráneo Catalán, además de las llanuras litorales y la Cordillera Transversal. El clima de Cataluña es de tipo mediterráneo, con muchas horas de sol, suave en invierno y caluroso en verano.

Los Pirineos y las zonas afines tienen clima de alta montaña, con mínimas bajo 0ºC, precipitaciones anuales por encima de 1.000 mm y nieve abundante en invierno. En la costa, clima suave y templado, con temperaturas que aumentan de norte a sur, inversamente a la pluviosidad.

El interior, alejado del mar, tiene un clima continental mediterráneo, con inviernos fríos y veranos muy calurosos.

2). La población: Su enclave privilegiado en el Mediterráneo ha hecho del territorio catalán un lugar de paso, de intercambio de ideas, costumbres y personas que han configurado la cultura y las tradiciones catalanas. La sociedad catalana, que en estos principios del siglo XXI ha superado los 7 millones de habitantes, se ha construido a partir de este intercambio, fruto de una larga historia de migraciones y transacciones comerciales con otras culturas y naciones.

Los catalanes tienen una intensa tradición asociativa que configura uno de los ejes integradores de la sociedad civil. Existen asociaciones de ocio, de defensa de los derechos humanos y sociales, de vecinos, de padres de alumnos, de género y también de colectivos de inmigrantes. En Cataluña se han producido varias olas migratorias. En 1900 tenía cerca de 2 millones de habitantes y entre los años 1950 y 1970 ya contaba con más de 5 millones a raíz de la llegada de un gran contingente migratorio procedente de distintos puntos de España (especialmente Andalucía, Murcia y Extremadura).

La segunda ola migratoria comenzó a destacar a principios de los años 90 y con la entrada del nuevo siglo coge más fuerza, de modo que desde 1992 hasta el 2006 la población aumenta hasta los 7 millones de habitantes. Aproximadamente el 60% de la población de Cataluña vive en el área metropolitana de Barcelona. Las zonas más despobladas se encuentran en las comarcas pirenaicas. La tasa de natalidad en 2003 era del 11,1% y la tasa de mortalidad del 9,1%. Por otro lado, la tasa de crecimiento natural (diferencia entre nacimientos y defunciones) es del 2%. En cuanto a la pirámide de edades de la población catalana, el grupo más numeroso es el que representa la franja de edad de los 20 a los 50, a pesar de que en los últimos años, como pasa en la mayoría de sociedades acomodadas, se percibe un cierto envejecimiento de la población y un incremento de la esperanza de vida, que llega a los 80 años (una de las más altas del mundo).2).

3). La organización política: Cataluña es una Comunidad Autónoma que ejerce su autogobierno de acuerdo con la Constitución y con el Estatuto de autonomía de Cataluña, que es su norma institucional básica. La Generalitat de Cataluña es el sistema institucional en que se organiza políticamente el autogobierno, e integra el Parlamento, el Presidente y el Gobierno.

El Parlamento es la sede donde se hace público el debate político, ejerce la potestad legislativa, aprueba los presupuestos de la Generalitat y controla e impulsa la acción política y de gobierno. Se compone de un mínimo de cien Diputados y un máximo de ciento cincuenta, elegidos por los ciudadanos de las listas electorales que presentan los partidos políticos, para un plazo de cuatro años, mediante sufragio universal, libre, igual, directo y secreto.

El presidente o presidenta tiene la más alta representación de la Generalitat y dirige la acción del Gobierno. También tiene la representación ordinaria del Estado en Cataluña.

El Gobierno es el órgano superior colegiado que dirige la acción política y la Administración de la Generalitat.

Además de estas tres instituciones básicas, también forman parte de la Generalitat, como órganos de garantía y control, el Síndic de Greuges (garante de los derechos y las libertades de los ciudadanos), la Sindicatura de Cuentas (efectúa el control de las cuentas económicas de las instituciones públicas de Cataluña) i el Consejo de Garantías Estatutarias (vela por la adecuación al Estatuto y a la Constitución de las disposiciones de la Generalitat).

4). Organización institucional propia de Arán: El régimen especial de Arán reconoce a esta entidad territorial una personalidad jurídica propia i plena autonomía para cumplir sus funciones, que se concreta en una organización institucional y administrativa específica.

La institución de Gobierno de Arán es el Conselh Generau, que está formado por el Síndic, el Plen des Conselhèrs e Conselhères Generaus y la Comission d’Auditors de Compdes. El Síndico o Síndica es la más alta representación y la ordinaria de la Generalitat en Arán.

5). La historia: A lo largo del siglo VII a.C. los pobladores indígenas habitaban entre las ciénagas. Este asentamiento de la Edad del Hierro se encontraba en un pequeño istmo, donde hoy se encuentra el pueblo de Sant Martí d’Empúries.

Cataluña es un país de la Europa mediterránea que se sitúa en el triángulo nororiental de la Península Ibérica. Su situación la ha convertido, históricamente, en una tierra de paso, donde han confluido distintos pueblos y culturas.

6). Cataluña antes de Cataluña: Habitado ya en época prehistórica -los primeros restos fósiles conocidos pertenecen al Paleolítico Medio, el territorio catalán fue colonizado por los griegos, los cuales fundaron, hacia el 600 a.C., la factoría de Emporion (Empúries).

Ésta y la de Rode (Roses), fueron dos de las colonias griegas más occidentales. La presencia de griegos, fenicios y cartagineses en la costa catalana ejerció una influencia decisiva en la configuración de la cultura de los iberos, nombre que griegos y romanos dieron a los pueblos indígenas del traspaís.

Durante las guerras púnicas, Emporion mantuvo una sólida alianza con Roma, y en su puerto desembarcaron los ejércitos romanos de Gneo Escipión (218 a.C.), de Escipión (210 a.C.) y de Catón (197 a.C.), que comenzaron la conquista y romanización de la Península Ibérica.

La romanización, que dejó una fuerte huella en Cataluña, se impuso limpiamente hacia finales del siglo I a.C., cuando ya se había consolidado la penetración de la lengua latina, el sistema legislativo y de las estructuras sociales o sea, la organización urbana y del campo, conectadas por la red de vías de comunicación.

La ciudad de Tarraco (la actual Tarragona) se convirtió en capital de la provincia Tarraconense -que comprendía un amplio territorio desde los Pirineos hasta Cartagena y fue uno de los grandes centros políticos y religiosos de Hispania, que mantuvo su importancia bien visible en los importantes restos arqueológicos conservados- durante el Bajo Imperio.

Con el Cristianismo se convirtió en centro de un arzobispado. El reino visigótico, que sucedió al dominio romano, luchó por mantener las estructuras de un imperio centralizado, con sede en Toledo, pero se acabó con la conquista musulmana de la Península: el 714 se produjo la primera penetración arábico-musulmana en las tierras catalanas.

La penetración islámica, que tuvo su techo en Poitiers (732), conllevó la arabización de gran parte de la Península Ibérica, incluida la futura Cataluña. Sin embargo, el territorio fronterizo con el Imperio Franco fue progresivamente conquistado desde el norte. En el 785 la ciudad de Girona se dio a los francos, y en el 801 los carolingios conquistaron Barcelona. Fue precisamente alrededor del condado de Barcelona -cuyos primeros condes fueron francos- donde se aglutinaron el resto de condados pirenaicos, que formaban la llamada Marca Hispánica. A partir de Guifré el Pelós (878-897), el condado de Barcelona se convirtió en hereditario, con lo cual se dio el primer paso hacia la soberanía y la constitución de un Estado catalán.

7). La formación de Cataluña: El nombre de Cataluña -de etimología incierta, aunque probablemente derivado de “tierra de castillos”- se empieza a utilizar a mediados del siglo XII para designar el conjunto de condados que formaban la Marca Hispánica y que, una vez liberados de la dominación musulmana en el siglo IX, se fueron desvinculando gradualmente de la tutela franca y resultaron soberanos. Este territorio soberano, conocido como Cataluña Vieja, con una sociedad de carácter eminentemente feudal, inició una importante expansión territorial, que comenzó, en el tránsito de los siglos XI al XII, en tiempos del conde Ramon Berenguer III el primero en ser llamado monarca de los catalanes-, y en varias direcciones: el levante peninsular, las islas mediterráneas y el norte occitano.

Fruto de esta expansión fue la incorporación de la mencionada Cataluña Nueva, al sur y a poniente del río Llobregat y hasta el Ebro, que fue conquistada y repoblada en el siglo XII.

La unión matrimonial del conde Ramon Berenguer IV, de la casa de Barcelona, con Petronila, hija del rey de Aragón, en 1137, posibilitó la formación de la Corona de Aragón y la continuación de la expansión feudal, que empezó por el sur y el poniente musulmán -Tortosa fue conquistada en 1148 y Lleida en 1149.

8). La expansión medieval: Dominios territoriales catalanes en el siglo XIV, momento de máxima expansión territorial de la confederación catalano-aragonesa. Aparte del Principado de Cataluña, su dominio se extendía al Rosellón, el Reino de Mallorca y el resto de las Islas Baleares, el Reino de Valencia, las islas de Sicilia y Cerdeña y los ducados griegos de Atenas y Neopatria.

A mediados del siglo XV se añadiría el Reino de Nápoles.La gran expansión feudal catalana se da, sin embargo, en el siglo XIII y principios del XIV, con la cual la Corona de Aragón se amplió con los dominios mediterráneos de Mallorca, Sicilia y Cerdeña, además de Valencia.

La expansión se inició con el rey Jaume I, que conquistó Mallorca (1229) -de donde expulsó la población musulmana- y Valencia (1238) territorio al cual se dio el estatuto de reino y que fue repoblado mayoritariamente por catalanes.

Posteriormente, y coincidiendo con el gran desarrollo social y económico de Cataluña en la Edad Media, los dominios catalanes se extendieron por el Mediterráneo hasta Sicilia y Cerdeña.Paralelamente, y en el tránsito de un sistema feudal a un estado monárquico, se fue configurando un sistema político que tenía como base el pactismo, o sea, la limitación del poder real por parte de las cortes donde estaban representados la nobleza, la clerecía y la burguesía urbana-. Este sistema constitucional dio lugar a una institución surgida a finales del siglo XIII, la Diputación del General (que, a partir del siglo XVI, fue conocida también como Generalitat), que adquirió progresivamente un papel político. Sin embargo, a partir de mediados de siglo XIV, se inició una época de crisis demográfica (con el impacto recurrente de la peste), económica y política, que llevará al paroxismo de una guerra civil a mediados del siglo XV.

9). La unión dinástica con Castilla: En 1469, el matrimonio del rey Ferran II de Aragón con Isabel de Castilla, llamada la Católica, propició el camino hacia una monarquía hispánica, a pesar de que durante siglos Cataluña mantuvo su condición de Estado, de soberanía imperfecta, pero con sus instituciones propias y con la plena vigencia de sus constituciones y derechos. Debilitada demográfica y económicamente, y con una monarquía absentista desde la unión dinástica con Castilla, en los siglos XVI y XVII Cataluña vivió un período de decadencia, en oposición al llamado “Siglo de Oro” castellano que siguió a la conquista de América.

Las pretensiones unificadoras de la monarquía hispánica estuvieron en la base de un nuevo conflicto de Cataluña con el rey, el levantamiento secesionista conocido como Guerra de los Segadores (1640-1659). El Tratado de los Pirineos (1659), que puso fin a esta guerra, sancionó sin embargo la anexión de los condados de Rosellón y Cerdaña a la monarquía francesa, mientras que las instituciones políticas catalanas pasaron a ser fuertemente controladas por la monarquía hispánica.

10). 1714: Cataluña dentro de la España moderna: En la Guerra de Sucesión, un conflicto de ámbito europeo en el que estaba en disputa la sucesión a la corona española, Cataluña se puso mayoritariamente del lado del pretendiente austriaco como forma de mantener sus constituciones, en lo que fue conocido internacionalmente como el ‘caso de los catalanes’. El día 11 de septiembre de 1714, sin embargo, Barcelona se rindió a las tropas del pretendiente francés.

El Tratado de Utrecht, con el cual se puso fin a la guerra, significó la entronización en España de la dinastía francesa de los Borbones en la persona de Felipe V. Este rey, nieto de Luis XIV, instauró un sistema absolutista de gobierno que comportó, en los territorios de la antigua Corona de Aragón como Cataluña, la liquidación de las instituciones y del sistema constitucional propios mediante el llamado Decreto de Nueva Planta (1716). Cataluña dejaba de tener un estado propio, y se integraba definitivamente a la monarquía española. La Nueva Planta significó también la sustitución de la lengua catalana por el castellano en todo el ámbito público: la administración, la enseñanza, etc. Ello comportó un declive de la lengua mantenida sin embargo en el ámbito familiar- y de la cultura catalanas, del que no saldría hasta la llamada Renaixença del siglo XIX.

En el terreno económico, y una vez superados los efectos de la guerra y de la ocupación militar, Cataluña experimentó un progresivo proceso de desarrollo agrario, comercial y manufacturero, que puso las bases para la industrialización del siglo siguiente.

11). Una sociedad industrial: En el siglo XIX, Cataluña se convirtió en la región más industrializada de España: se ha podido afirmar que Cataluña era la fábrica de España. Este desarrollo industrial -que se basó en el textil, el sector claramente hegemónico tuvo lugar entre el año 1833, en el que empezó a funcionar en Barcelona la primera fábrica mecanizada movida con vapor, y vísperas de la Primera Guerra Mundial, momento en el que la economía catalana ya se podía considerar plenamente industrial. La industrialización dio lugar a una nueva sociedad, diferenciada del resto de España, con un grado creciente de conflictividad social y con una desavenencia también creciente respecto del Estado español, que se consideraba incapaz de responder a los intereses de una sociedad como la catalana.

Ello comportó que a lo largo del siglo XIX, y a partir del recuerdo del esplendor medieval y de las libertades perdidas, fuesen sucediéndose los movimientos que propugnan el reconocimiento de la personalidad catalana, que van del particularismo de principios de siglo hasta diversas formas de federalismo y de regionalismo. Esta reivindicación se vio impulsada, desde mediados de siglo, por el resurgimiento de la cultura y de la lengua catalanas propugnadas por lo que se conoció como Renaixença.

12). El catalanismo: de región a nación. La Renaixença fue, al principio, un movimiento cultural, histórico-literario, que perseguía, en la estela del Romanticismo europeo, la recuperación de la lengua y la literatura propias.

Con el tiempo, y particularmente a raíz de la Revolución de 1868 y de su fracaso, el movimiento adquirió un cariz claramente político, orientado a la consecución del autogobierno para Cataluña en el marco del Estado liberal español. En el último tercio del siglo XIX, el catalanismo fue formulando sus bases doctrinales, tanto en el campo progresista como en el conservador, al mismo tiempo que empezaba a establecer los primeros programas políticos (como las Bases de Manresa, 1892) y a generar un amplio movimiento cultural y asociativo, claramente reivindicativo. En 1898, España perdió sus últimas posesiones coloniales en Cuba y Filipinas, lo cual no sólo conllevó una crisis de confianza importante, sino que impulsó decisivamente el catalanismo político. En 1901 nació la Liga Regionalista, el primer partido político moderno en Cataluña y España, que en el año 1907, en coalición con otras fuerzas catalanistas (de los carlistas a los federales), agrupadas en la denominada Solidaridad Catalana, ganó las elecciones con el programa regionalista que Prat de la Riba había formulado en “La nacionalitat catalana” (1906). A pesar de todo, las tensiones sociales -puestas de manifiesto con la creación, en el mismo 1907, de la Solidaridad Obrera- persistieron, y dieron lugar a la rebelión popular de la Semana Trágica (1909) y en el año siguiente a la fundación de la CNT, el sindicato de tendencia anarcosindicalista que fue absolutamente predominante en el primer tercio del siglo XX. El catalanismo político logró en 1914 la creación de la Mancomunidad, primer ensayo de autogobierno, al cual puso fin la dictadura del general Primo de Rivera (1923).

La proclamación de la Segunda República, en 1931, volvió a dar la autonomía a Cataluña, lo cual permitió la recuperación de una institución propia de autogobierno, que llevaría el nombre histórico de la Generalitat y al inicio de un periodo, dramáticamente corto, de recuperación de la normalidad democrática y cultural, que se vio interrumpido por el estallido de la Guerra Civil Española.

13). El franquismo: En el invierno de 1939 Cataluña fue ocupada por el ejército franquista. La victoria del bando llamado nacional y la dictadura que instauró el general Franco comportó, en toda España, el exilio, la muerte y la represión de numerosos militantes republicanos y de los partidos y sindicatos obreros.

El nuevo régimen suprimió inmediatamente el Estatuto de Cataluña, reprimió toda manifestación de catalanismo y prohibió el uso público de la lengua catalana.

En 1940, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, capturado en Francia por los nazis, fue entregado a las autoridades franquistas y fusilado en Barcelona.

Después de una larga y dura posguerra, caracterizada por el clima de represión política y social y de atraso económico y cultural, la España franquista experimentó, a partir de la coyuntura de 1959 y pese a las condiciones políticas adversas, un periodo de expansión económica, que fue determinado por la inserción tardía, aunque rápida, de España en general y de Cataluña en un desarrollo europeo más amplio, correspondiente a lo que se ha llamado los ‘treinta años gloriosos’ (1945-1975).

En este periodo, Cataluña experimentó un gran incremento de la población, que pasó de 3 a 6 millones de habitantes entre 1950 y 1980. Este enorme salto demográfico, que fue posible gracias a la existencia de una industria que necesitaba mano de obra, fue posible por la aportación migratoria de gentes venidas, fundamentalmente, del sur de España. Esta aportación demográfica ha configurado, de una forma decisiva, la sociedad catalana actual.

14). Democracia, autonomía e integración europea: Manifestación en Barcelona el 11 de septiembre de 1977, para la recuperación de un estatuto de autonomía, de las instituciones de la Generalitat y el retorno de su presidente exiliado. A la muerte de Franco, en 1975, España evolucionó hacia un estado democrático y autonómico, definido en la Constitución de 1978.

En 1977 fue restablecida de forma provisional la Generalitat de Catalunya, en la persona de su presidente exiliado, Josep Tarradellas, regresado a Barcelona en octubre de ese año. En 1979 se aprobó el Estatut d’autonomia de Catalunya, que permitía el restablecimiento del autogobierno.

En 1986 España se integró dentro de la Unión Europea, dentro de la cual Cataluña propugna el reconocimiento del papel de las regiones como motores del desarrollo económico y del bienestar social. En el periodo 1980-2003, caracterizado por el desarrollo autonómico, gobernó la coalición Convergència i Unió (CiU), encabezada por el presidente Jordi Pujol.

En 2003, Pujol fue sucedido por Pasqual Maragall, con un gobierno tripartito (PSC-ERC-ICV), que impulsó la reforma del Estatut d’autonomia de Catalunya para amoldarlo a la nueva realidad catalana. Este nuevo estatuto entró en vigor el 9 de agosto de 2006. El noviembre del mismo año, José Montilla sucedió Maragall como presidente de la Generalitat de Catalunya.

Procedencia de estos textos: http://www.gencat.cat/catalunya/cas/historia/historia9.htm

04.- La cocina catalana

La cocina parte de la trilogía básica del trigo, el aceite y el vino, enriquecida por las aportaciones de Oriente y del Nuevo Mundo, con una tradición basada no sólo en la práctica cotidiana sino en la tradición teórica que se remonta a los siglos medievales.

De hecho, el primer recetario conocido es el “Llibre de Sent Soví” (1324), que contiene más de doscientas preparaciones. Este manuscrito de cocina, uno de los más antiguos de Europa, es una constatación de que ya en aquella época Cataluña contaba con una gastronomía muy refinada y llena de matices.

En la actualidad, la cocina catalana es valorada en todo el mundo por las grandes dosis de innovación con que ha conseguido actualizarse, sin perder la identidad de tantos años de tradición.

A grandes rasgos, podemos dividirla en cocina de montaña y de tierra adentro -donde predominan la carne, los derivados lácteos y los productos del bosque, del huerto y del corral-, la cocina marinera -protagonizada por el pescado acompañado a menudo por el arroz, los fideos o las patatas- y la cocina burguesa de las ciudades -que reelabora platos tradicionales y adapta otros de cocina internacional.

Entre sus elementos y productos básicos destacamos, entre las hortalizas, la cebolla, el ajo y el tomate (base del sofrito), el pimiento y la berenjena. Las legumbres: habas, guisantes, alubias y garbanzos. La fruta se come no sólo como postre sino que acompaña asados de carne y aves. Los frutos secos, almendras y avellanas, se integran también, solos o en picadillo, a los platos de carne y pescado. El alioli y el romesco son otras dos salsas definitorias.

Entre las especias destacan la canela y el azafrán y como condimentos las hierbas aromáticas: laurel, tomillo, perejil, etc. También son muy tradicionales los platos realizados con distintos tipos de setas. Los embutidos son capítulo aparte, y por su singularidad, debe mencionarse el pan con tomate -rebanada de pan de payés refregada con la pulpa del tomate y aliñada con aceite y sal.

Dulces y pasteles acompañan las comidas y presentan unas variedades relacionadas con el ciclo litúrgico anual: turrones y barquillos por Navidad, monas de Pascua, crema de San José, cocas de San Juan, “panellets” de Todos los Santos.

Los vinos -prestigiosos ya en época romana- han experimentado en los últimos decenios una mejora considerable por la introducción de nuevas cepas y de nuevas técnicas enológicas, y son nueve las denominaciones de origen que los amparan. El cava, elaborado desde hace más de un siglo siguiendo el método “champenoise” francés, especialmente en la región del Penedès, se exporta actualmente por todo el mundo.

Procedencia de este texto: http://www.gencat.cat/catalunya/cas/cuina.htm

05.- Historia del Valle de Aran

Una pequeña Comunidad Autónoma en Territorio Catalán. (España).

- Influencia Romana y protección frente las Invasiones Germánicas

Polibio, historiador romano del siglo III a..C. ya hablaba de una tribu pirenaica denominada Arenosi. El año 76 a.C. el gran Pompeyo Pompei anexionó a Roma el alto valle del Garona, estableciendo la capital en Sant Bertrand de Comenges.

La denominación romana dejó su huella en la Val d’Aran, en sus monumentos, pero sobretodo, en su lengua: de la mezcla del latín y la antigua lengua local de origen vasco surgió el gascón, del cual el aranés es una variante. Con la destrucción del Imperio Romano (año 585 d.C.) se produce la denominación germánica.

Ante esto, Alfons II de Aragón aseguró la protección de la Val d’Aran con el Tratado d’Emperança por el que, el valle, pasó a pertenecer al condado de Comenges.

- Autonomía Política en la Edad Media

Ya en el siglo XIII, se produce una fuerte influencia de la Corona de Aragón. Jaume I el Conquistador aseguró a los araneses protección y derecho real, firmando el tratado de Corbeil (año 1258) con San Luis, rey de Francia. Incluso, el rey Jaume llegó a pasar varios días en el valle (1265) en el decurso de los cuales concedió a los araneses el privilegio del libre tránsito.

En el año 1283. Las tropas francesas conquistaron la Val d’Aran. Después de una larga pugna diplomática, se celebró un referéndum popular y los araneses por una inmensa mayoría se manifestaron a favor de reincorporarse a la Corona de Aragón. En agradecimiento, el rey Jaume II, les concedió (1313) el privilegio de la “Querimonia”, una carta jurídica fundamental en la vida aranesa que, durante muchos siglos, ha permitido disfrutar del derecho de decidir sobre los asuntos que le son propios. En aquel momento, el Aran estaba dividido en seis partes, denominados “Terçons”, cada una de ellas elegía a sus “conselhers”, el conjunto de los cuales formaba el “Conselh Generau”, una estructura que se ha mantenido hasta nuestros días.

- La Val d’Aran mantiene sus privilegios durante el Periodo Absolutista

El “Conselh Generau”, la institución más importante del gobierno, se mantuvo hasta el año 1834. En 1717. El rey absolutista Felip V no incluyó a la Val d’Aran en el Decreto de Nueva Planta, por el cual se suprimían todos los fueros catalanes, incluso, dispensó al valle del uso de papel sellado. Sin embargo, a cambio de poder mantener los privilegios, sobretodo en un momento en que la soberanía real exigía reconocimiento, los araneses tenían que pagar un impuesto “eth galin reiau” consistente en una medida de trigo por cada una de las casas del valle. Los “privilegios” eran guardados en un armario que se cerraba con seis llaves. “Er armari des Sies Claus” cada “conselher” tenía una.

Actualmente este armario se conserva en el “Musèu dera Val d’Aran”

- Paso a las tropas de Napoleón

Parte de la invasión napoleónica se produjo por el Pòrt de Vielha (1810) y Napoleón incorporo el valle al departamento francés de “Haute Garonne”. El 1815, durante el reinado en Francia de Luis XVII, la Val d’Aran fue devuelta a la corona española..

- División Territorial y Administrativa

Con la vuelta de la Autonomía de Cataluña cobran actualidad las antiguas divisiones territoriales, privilegios conseguidos a lo largo de la historia del Valle , estando dividido por en tres circunscripciones o terçons de los que se tiene noticia en 1196 y mejor documentados durante el reinado de Pedro el Grande siglo XIII, coinciden geograficámente con la situación hidrográfica del Valle: Cap Aran en la parte superior del Valle, Mig Aran la parte media y Baix Aran en la parte baja del Valle. En 1456 cada terçó se subdividió en dos partes apareciendo los sesterçons , en el siglo XV los representantes de cada terço elegían un cónsul que los representaba en el Consell General con sede en Viella. Este consejo dejo de funcionar en el año 1827 después de siglo y medio vuelve a instaurarse y está inserto dentro del marco de la futura divisón territorial y comarcal de Cataluña.

- Organización Política

Administrativamente la Val d’Aran forma parte de la Comunidad Autónoma de Catalunya. Su particularidad cultural y lingüística hizo que el Estatuto de Autonomía de Catalunya (1979) reconociese la organización administrativa tradicional del Aran dando paso a la promulgación (1990) de la Ley del Aran y a la reinstauración del Conselh Generau d’Aran (Consejo General) con las figuras del Síndic (el Síndico) y els Conselhers (los Consejeros).

Procedencia: http://www.lavalldaran.com/historiavalldaran.htm

06.- La Lengua Catalana en España

La Llengua Catalana

El català és la llengua pròpia de Catalunya.

En aquest territori té el rang de llengua oficial juntament amb el castellà, oficial a tot l’Estat espanyol.

El català també és la llengua d’una extensa àrea de l’est de l’Estat espanyol (les Illes Balears, el País Valencià i una part d’Aragó-la Franja de Ponent-), d’Andorra (on és l’única llengua oficial), del sud d’ França (l’anomenada Catalunya Nord) i de la ciutat italiana de l’Alguer.

En conjunt, la llengua catalana es parla en un territori de 68.000 km ² on viuen gairebé 13,5 milions de persones. D’aquestes, s’estima que més de 9 milions són capaces de parlar, mentre que la poden entendre 11 milions.

És una de les llengües romàniques o neollatines formades arran de la dissolució del llatí, entre els segles VIII i X, en els territoris de l’Imperi Carolingi que formaven els comtats de la Marca Hispànica. Com en la majoria de llengües, se’n poden distingir diverses varietats geogràfiques: nord-occidental, central, septentrional o rossellonès, valencià i balear.

Els primers textos escrits en català que es coneixen són fragments de la versió catalana del Forum Iudicum i el sermonari Les Homilies d’Organyà, tots dos del segle XII.

En els segles del Renaixement i el barroc va viure una etapa de decadència pel que fa a la literatura culta, però es va mantenir en la legislació i l’Administració i com a llengua popular, fins a la Renaixença (segona meitat del segle XIX), moviment que retorna el català a la categoria literària.

A començaments del segle XX, el catalanisme polític reivindica l’ensenyament del català i l’ús de la llengua a l’Administració, la qual cosa possibilita la creació de la normativa moderna gràcies, sobretot, a la tasca del filòleg Pompeu Fabra.

Durant la dictadura franquista (1939-1975), va ser objecte de persecució sistemàtica, però va perdurar com a llengua de transmissió familiar fins que, amb la recuperació de les llibertats democràtiques, es torna la dignitat al català i se’n normalitza l’ús en escoles, mitjans de comunicació, món econòmic i indústries culturals.

Procedència d’aquest text: http://www.gencat.cat/catalunya/cas/llengua.htm

La Lengua Catalana

El catalán es la lengua propia de Cataluña.

En este territorio tiene el rango de lengua oficial junto con el castellano, oficial en todo el Estado español.

El catalán también es la lengua de una extensa área del este del Estado español (las Islas Baleares, el País Valenciano y una parte de Aragón -la Franja de Poniente-), de Andorra (donde es la única lengua oficial), del sur de Francia (la llamada “Catalunya Nord”) y de la ciudad italiana de L’Alguer.

En conjunto, la lengua catalana se habla en un territorio de 68.000 km² donde viven casi 13,5 millones de personas. De éstas, se estima que más de 9 millones son capaces de hablarla, mientras que la pueden entender 11 millones.

Es una de las lenguas románicas o neolatinas formadas a raíz de la disolución del latín, entre los siglos VIII y X, en los territorios del Imperio Carolingio que formaban los condados de la Marca Hispánica. Como en la mayoría de lenguas, se pueden distinguir distintas variedades geográficas: noroccidental, central, septentrional o rosellonés, valenciano y balear.

Los primeros textos escritos en catalán que se conocen son fragmentos de la versión catalana del “Forum Iudicum” y el sermonario “Les Homilies d’Organyà”, los dos del siglo XII.

En los siglos del Renacimiento y el Barroco vivió una etapa de decadencia en cuanto a la literatura culta, pero se mantuvo en la legislación y la Administración y como lengua popular, hasta la Renaixença (segunda mitad del S. XIX), movimiento que devuelve el catalán a la categoría literaria.

A comienzos del S. XX, el catalanismo político reivindica la enseñanza del catalán y el uso de la lengua en la Administración, lo cual posibilita la creación de la normativa moderna gracias, sobre todo, a la tarea del filólogo Pompeu Fabra.

Durante la dictadura franquista (1939-1975), fue objeto de persecución sistemática, pero perduró como lengua de transmisión familiar hasta que, con la recuperación de las libertades democráticas, se devuelve la dignidad al catalán y se normaliza su uso en escuelas, medios de comunicación, mundo económico e industrias culturales.

Procedencia de este texto: http://www.gencat.cat/catalunya/cas/llengua.htm


07
08
09
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40